Autor: Webmaster

  • Call Spread

    Aunque obviamente esto no es un blog bursátil básico, nunca está de más repasar herramientas tan preciadas como los Spreads de opciones, sin duda unos auténticos regalos de Dios, que siempre nos servirán para el diseño de nuestras estrategias.

    Un Call Spread se basa en algo muy simple: si algo está a 10, y apuesto por su subida, es mucho más probable que esa subida llege a 14, que llegue hasta 18. Por tanto, por qué no abaratar mi inversión, o multiplicar mi inversión, acotando superiormente un beneficio que es más probable que sea de 4 a que sea de 8.

    Si el S&P500 cotiza a $2000, y opino que de aquí a septiembre puede subir, una opción para beneficiarme de esa subida es comprar una opción CALL con strike 2000 del vencimiento de septiembre. Pongamos que esta CALL me cuesta 50. Pagaré la prima y me beneficiaré de la subida, y si llega al vencimiento ITM (in the money), cobraré la diferencia entre el cierre y el strike, y si esa diferencia es mayor que lo que pagué por la prima (es decir, ha cerrado por encima de 2050), obtendré beneficio.

    Pero si opino también que, además de que el S&P500 es probable que suba de 2000, es mucho menos probable que en esa subida rebase los 2100 dólares, puedo abaratar la prima de mi CALL comprada vendiendo una CALL de strike 2100. Si la prima de esta CALL vendida de strike 2100 cuesta 25, mi inversión total (y mi máxima pérdida) será de $25 en lugar de $50. De esta manera obtendré beneficio antes (el subyacente deberá superar 2025 en lugar de 2050), el beneficio será mayor por tanto, y esto con la única contraprestación de que me perderé aumentar aún más mi beneficio más allá de 100 (75, restando la prima pagada) en el improbable caso de que el S&P500 se dispare por encima de 2100. Esto no es grave, es mucho más probable que el S&P llege a 2100 que llegue a 2200.

    Esto serviría también para multiplicar mi inversión sin costo. Por el costo inicial de $50 puedo comprar, en lugar de una, dos opciones CALL de strike 2000, vendiendo a su vez dos opciones CALL de strike 2100. El costo total será de 50 pero doblaré mi inversión y beneficio desde 2025 hasta 2100, con el sólo coste de que el beneficio no aumentará más sobre 2100.

    Y si baja, mi pérdida siempre quedará limitada al costo de la prima.

     

    «Para ganar en la bolsa, el primer paso y más importante es no perder»

  • Conociendo el índice VIX

    Como paso previo para crear una buena estrategia de ventaja con alta probabilidad de ganancia comenzaremos, como es obvio, por conocer sobre qué estamos operando.

    En primer lugar, nos acercaremos al VIX, índice de volatilidad también conocido como el índice del miedo o del pánico («fear index»). VIX es el símbolo del «Chicago Board Options Exchange Market Volatility Index», lo que traducido al castellano es el «Índice de Volatilidad del Mercado de Opciones de Chicago». Existen otros índices de volatilidad, pero el VIX es el más conocido y usado. El VIX fue creado en 1993, sus futuros fueron negociados por primera vez en 2004, y sus opciones en 2006.

    La volatilidad aumenta con las caídas, con el pesimismo, con el miedo. Es en estas situaciones de miedo cuando los mercados tienen movimientos más fuertes y eléctricos, y es en estas situaciones cuando el VIX repunta. Por contra, en tiempos de tranquilidad, estabilidad, optimismo y viva la Pepa, el VIX cae, aunque, y esto es importante, muy raramente bajará del valor de 10 por su propia naturaleza, como se explicará un poco más adelante.

    De esta manera el VIX funciona, en cierto modo, correlacionado de manera inversa al S&P500, repuntando en sus caídas, y cayendo en sus subidas. Pero ¡cuidado! es muy peligroso establecer una rígida relación entre ambos movimientos: desde 1990, el número de días en los que VIX y S&P500 se han movido en la misma dirección es de un nada despreciable 19% aproximado.

    De forma concreta, el VIX refleja la volatilidad implícita de las opciones sobre las acciones que componen el índice S&P500 para un periodo de 30 días. El cálculo lo hace en tiempo real tomando el promedio ponderado de la volatilidad implícita de ocho opciones call y put OEX del S&P500. La teoría dice que los inversores compran más opciones cuando quieren estar protegidos ante presumibles caídas en el mercado, y venden más opciones cuando no perciben necesidad de ellas debido al optimismo acerca de la marcha de los mercados.

    El máximo histórico del VIX se alcanzó el 24 de octubre de 2008, en plena crisis financiera global, con un valor de 89,53 intradía, aunque en un calculo retrospectivo de los años previos a su creación, habría alcanzado un máximo muy superior el lunes negro de 1987. La media histórica del VIX es de 19.

    En cuanto a la importante realidad de que el VIX no baje nunca de 10, ello es debido a que, si la volatilidad implícita fuera más cercana a cero, existiría un suelo natural basado en la relación riesgo/recompensa que tendrían las opciones si tuvieran una prima tan baja: Llegaría un momento en el que para el vendedor sería todo riesgo y ninguna recompensa, lo cual produce ese suelo natural llegando un punto en el que la prima de la opción no disminuye más. Si disminuyera más, empujaría a la compra de la opción y no a su venta, y se eleva la volatilidad implícita. Es por ello que, salvo casos muy puntuales y a la vez breves, como en 2006, no se ve nunca al VIX transitar por debajo del valor de 10.

    Conocer a este entrañable amiguito nos será muy útil de cara a estrategias de ventaja que en el futuro desarrollaremos.

     

    «El que tenga oídos, que oiga».

  • Conociendo el UVXY

    Vamos a aproximarnos al UVXY, un subyacente que nos resultará muy interesante para cierto tipo de estrategias.

    El UVXY es un ETF (un fondo cotizado) que duplica el rendimiento de una posición diaria de roll-over entre los dos próximos vencimientos de los futuros del VIX. De esta manera, un contango entre estos dos futuros (que es la situación más común con mucha diferencia, de hecho sucede más de un 75% del tiempo) supone un roll-over perdedor, ya que se vende el futuro más cercano, que es más barato, y se vende el siguiente, que es más caro.

    Además, tienen un factor a favor de su caída tan poderoso como es el de las Matemáticas: Si algo como el UVXY cotiza a 20, y baja un 10%, cotizará a 18. Si después de esto gana un 10%, acaba cotizando a 19,80. Una pérdida del 1%. Y si efectúa el movimiento opuesto, desde 20 gana un 10%, pasando a cotizar a 22, y después cae un 10%, acaba cotizando a 19,80, otra vez con una pérdida del 1%.

    La constante pérdida de valor del UVXY hace que sea frecuente que se produzcan los contrasplits. Una vez que se produce, cotizan dos tipos de opciones, las «nuevas», con el contrasplit aplicado, y las «antiguas», con el contrasplit sin aplicar, cotizando con el multiplicador correspondiente para que equivalgan a las nuevas. Lo que ocurre es que estas opciones «antiguas» ven secar su volumen lo que las hace difícilmente negociables por lo que es conveniente llevarlas a vencimiento (siempre es conveniente llevar las opciones del UVXY a vencimiento dadas sus importantes horquillas, pero mucho más en este caso).

    Bien, con todo ello, tenemos un amiguito que casi indefectiblemente perderá un noventaymucho porciento de su valor cada año. Pero con una salvedad clave: también es capaz de multiplicar su valor en el corto plazo en muy pocos días. Su record de subida en un día está en el 59%, producido en febrero de 2007. ¿Cómo operar algo tan bajista a largo plazo, limitando el riesto de los rebotes a corto plazo? Ese es nuestro trabajo como analistas bursátiles.